Inventario

Revista literaria y artística escrita y dirigida por Fernando Loygorri

Corrección hecha en los últimos días de 2025 de un poema escrito a principios de la década de los 90 del pasado siglo



Como la cigarra canta, suspiro por encontrarme con una vida consagrada a los límites del hambre; ¡venid, venid, marineros! ¡venid, callad, guardaespaldas! hay un niño que se yergue y un corazón que se aplasta; la noche viene rodando, las piedras crujen al alba, los ríos se están mordiendo, las algas del mar llegadas; ¡venid, respirad, alondras! cantad, inspirad mis mentes, ellas que volaban lejos, ellas que al fin… mis mentes son catalejos mirados por mil miradas: mis mentes, mis catalejos, mi afán, una ensenada cubierta de flores verdes y tallos malvas; mis mentes, canallas, mis mentes están huyendo entre branas… branas cósmicas, ad infinitum; mis mentes ya no son nada, mis mentes son sólo aire, mis mentes no son ni aire, ni espadas, ni muletas de hostias consagradas; no hay mentes, no hay hostias, no hay flores, no hay branas; mentes, tan sólo mentes, mentes desintegradas.
 

Poesía

Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 20/12/2025 a las 18:16 | Comentarios {0}



Icor
 
Te quiero. Así vuelan las palabras. Te quiero y río. Te quiero y verde azulado. Las palomas dejaron de volar en marzo. Llovían almohadas sobre las buhardillas. Supe que la pesadilla avanzaba. Te quiero y salmuera. Te quiero y mina de plata. Luego quedarán en la memoria muchos silencios y como si fuera -la memoria- humilde jarapa, nada recordaré tan sólo que te quiero. Te quiero. Bailan las hojas a punto de dejarse caer por el otoño. Te quiero y no estoy desnudo. Te quiero como se quiere el alma del mundo. La sorna se ha fugado y el arpa resuena en el Tártaro y también los timbales y una suerte de clavecín que se olvidó de afinar. Te quiero por hablarme. Te quiero por callarme. Te quiero por darme cobijo bajo tus ayes. La niebla será brumario. El boulevard se hará de puntos y un deje naranja permanecerá en el cielo. Hordas de impresionistas inundarán los cuarteles y acabarán con todas las armas con sus pinceles. Te quiero y la saliva. Te quiero sin estandartes. Te quiero con la muela partida. Te quiero con las piernas y con las nueces. Sí, ambos sabemos que la humanidad es magra y que la maldad campa. Sólo nos salvan las imaginaciones. Te quiero y calma. Te quiero y playa. Ahora respiraré y me acordaré del día en que fotografiabas el juego del perro. Te quiero y sábanas. Te quiero y lupa. Ya las canas. Ya se acerca. Ya las ganas.
 

Poesía

Tags : Rapsodia en noviembre Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 11/11/2025 a las 20:13 | Comentarios {0}



CORO: ¡Monstruo!

¡Qué caos extraño en las perreas!
¡Qué sinfín de plenitudes!
¡Se comban las huellas!
El aire desaparece.
La noche, desprovista de negro puro,
se agria y observa el cielo, su enemigo,
y quisiera matar una a una a sus estrellas.
Duerme, mi piececillo, duerme
que el sueño es amo del sentido.

¡Qué estruendo las bramaderas!
¡Cuántas iniciaciones!
¡Bulle el camino!
El agua desaparece.
La mañana, despierta y rosa,
se despereza y observa el fuego
como quien bordara un velo.
Duerme, mi piececillo, duerme
siempre a tu vera estoy, siempre a tu vera.
 

Poesía

Tags : Rapsodia en noviembre Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 02/11/2025 a las 19:13 | Comentarios {0}


 
 
Me levanto caballero,
locuaz me enfrento al día
como los hombres de Godofredo
se disponían a tomar la ciudad de Sión
cuando la fe en un dios
lanzaba cientos de batallones
de unos y otros ejércitos
a los abismos ígneos del horror;
miro el sol como lo haría
un héroe del montón,
Sigerio, por ejemplo, o menor aún:
Dudón que murió de los primeros;
miro también la muralla
de doble hierro o de diamante
que cerca los arcanos de mi mente
y siento el impulso de atacarla
protegido tan solo con un peto y un espaldar
y esgrimiendo como armas
de cuero una rodela
y de Alepo una daga.
No oso hacerlo porque al ser héroe
soy cobarde y la belleza me vence
y me susurra: si mueres
no podrás volver a verme.

Cuando la tarde
cubre de dulzura el mundo
y atraviesa el aire, con rumbo,
una mariposa amarilla,
siento que el ímpetu
de la mañana decae
y busco entonces, sin empeño,
un delirio que me lleve
entre humo y duendes
hasta el último confín.
¡Qué silencios me esperan!
Ese lugar donde el yo
se descompone y nosotras,
células vivas de un todo muerto,
seguimos cantando
-como si fuéramos uno,
como si fuéramos yo-
sobre alguien que se levantó
caballero y escribió:
cuando la fe en un dios...
 

Poesía

Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 07/04/2025 a las 20:52 | Comentarios {0}


Preámbulo al libro de poemas titulado Cantos del apocalipsis.



No me dejaré vencer hoy.
He de tomar la pluma de nuevo;
ponerme a prueba;
saber si mis manos y mi mente
se juntan nuevamente
para atacar estos cantos del apocalipsis.
No sé cuánto tiempo me queda;
no sé si esta misma noche,
en el próximo minuto,
un ictus quemará mis redes
y caeré en el hondo pozo de la desmemoria.
Hoy nos hemos alejado.
Mi Maestro me ha llevado ante un gran lago
bajo una lluvia fría como semen de súcubo
para que supiera ver la magnitud de la obra;
se colocó tras de mí,
y así, a solas, con la posible compañía de un perro sordo,
me enfrentara ante la imagen de la grisura
que habría de escribir con mano firme,
sin miedo a abismarme en sus profundidades
sin temor a la monotonía.
-Lo titularás -me ha ordenado- Cantos del Apocalipsis.
De vuelta, como miga en un camino,
(camino en mitad de un bosque,
camino lleno de baches y animales
que podrían comer pan,
camino de tierra húmeda,
camino sin horizonte,
quizá sin final)
ha concluido:
-Deberías empezar por los Salmos.
 

Poesía

Tags : Cantos del Apocalipsis Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 17/03/2025 a las 19:27 | Comentarios {0}


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