Inventario

Revista literaria y artística escrita y dirigida por Fernando Loygorri
Voy a contarte el secreto de la mandrágora
ahora que los ojos están anegados de arena
y lo que se filtra por el embudo del tiempo
son las cenizas de la amada
Voy a contarte sentado
con los libros abiertos
y las lupas prestas a aumentar las notas a pie de página
si es que fuera necesario
la aclaración erudita de lo que implica navegar
Voy a contarte el secreto
porque el renacimiento ya pasó
porque desde el día de ayer hay en mi piel un vértigo de serpiente entre la hiedra
porque sueño la devastación
porque descubrí que el cambio de los siglos apenas tiene incidencia en las estrellas
porque, querida, mi estirpe se viene abajo
porque en mi líquido seminal apenas quedan ya homúnculos que te fecunden
Voy a contarte
la raíz de la vida
y cómo se arrastra el gusano hacia su incertidumbre
Voy a contarte
la composición del cobre
como si fuera la declaración de amor más bella
que un gaucho del Romanticismo le hiciera
a una mina linda como el invierno patagón
Voy a contarte riberas, afluentes, escalas, infiernos alfombrados con el otoño de nuestras calaveras,
Voy a contarte aceras de ciudades en las que nunca estuve
y cordilleras estrechas cuales pasos entre gargantas
Voy a contarte anhelos al calor de una sopa de ajo
Voy a contarte esperas
como si de ellas dependiera la breve frugalidad del comienzo
No me olvido de la promesa primera:
el secreto de la mandrágora
sólo que ahora que cantan los pájaros
y ladra a lo lejos el collie
mientras atraviesa el cielo una bandada de grullas
no quiero someterte a la tortura del conocimiento
sino que me gustaría más tomar tu mano y olerla
Deja que sea para más tarde,
querida mía, espejo donde mirarme, agua cristalina, nubecita de algodón, espina de azúcar, clavo de Orión
Déjame admirarte
Deja que me despoje
(me siento a tu lado, huele a cereza,
la calma se traduce en el movimiento de una rama de arce japonés
y se escucha en las notas, lejanas, de un piano)
y beba el líquido de tu boca
(ambrosía de dios, número primo)
y sienta que tu piel me toca
y admire que nuestros puntos de vista tiendan hacia el mismo lugar
Sonreiremos
¿Estamos en el columpio?
¿Cantamos?
¿Nos abrazamos?
Te iba a contar el secreto de la mandrágora...

Ensayo

Tags : Atrofias Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 25/05/2019 a las 13:21 | {0} Comentarios


Duda de la luz
desde que vino rodando
por el aire de mayo
la pesadumbre del túnel
Caminaba en la soledad incierta
del atardecer
cuando alrededor se escucha
el soliloquio del olmo
o la llamada al alimento del grajo
Pensaba si pensar en olmos, madrigueras
o acentos en las hojas de los árboles
no sería anacrónico
Se preguntaba dónde estaba
Si la vida vivida le llevaría a algo
O si realmente
el cuento era de un idiota sin sentido
Es cierto que eran hermosas las nubes
y que los cientos de verdes retenían para sí
el sentido de la palabra sinfonía
Tan sólo faltaba para poder hablar con propiedad de bucólico
el rumor de arroyo
y la presencia de la náyade aunque fuera tan sólo en su imaginación
Caía la luz
y fue cuando cayó cuando dudó de ella
Si la luz no fuera luz pensó
Luego un escarabajo
Más allá la muda de una serpiente
El muro de piedra
Tras él el prado con la vaca blanca pastando
Bocinas en la curva (aún lejos)
La civilización de una farola (aún apagada)
Larga espiga verde construida con metal
(alma de profundidad de la tierra
mundo de herreros)
Volvía a pensar, Si la luz no fuera
Se hacía tarde
Le entristeció dudar de la luz de esa manera

Ensayo

Tags : Atrofias Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 19/05/2019 a las 01:19 | {0} Comentarios


Prevengo la dificultad
(por los hombros y la sensación de cauce)
Prevengo la distrofia
(por cercanías con el insulto)
Prevengo vástagos
(como si dentro de mí se estuviera caldeando la generación)
Prevengo el vuelo
(así miro desde la lejanía una larga y curva masacre)
Prevengo la insatisfacción
(como si el mundo ardiera bajo mis uñas y un tumulto tumefacto y con olor a escara se expandiera ligero, entre risas de mujeres vestidas con corpiños, en una taberna del medioevo, con acompañamiento musical)
Prevengo el ubi sunt
(ahora que la muerte se está vistiendo de señora y se ha puesto algo de rouge en sus pálidas mejillas para parecer atractiva al humano que la mira y al que enseñaron que la rubicundez es signo de salud. La muerte será siempre manzana fresca. Nunca agua fecal)
Prevengo la noche
(estadío intermedio entre el santo y el cabrón)
No me paro aquí
Sigo siempre
Hay que hacer un esfuerzo
No dejarse llevar exactamente
Prevengo amenazas
(la furia del vuelo de la falda, la erupción de nota discorde, un pañuelo en la cabeza, un golpe apenas)
Mañana, serio, empezaré

Ensayo

Tags : Atrofias Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 10/05/2019 a las 00:19 | {0} Comentarios


Desnuda ve la silueta de tu cadera
frente al espejo de cuerpo entero
No quiere ver más
de momento
A través de una cortina de terciopelo
se evade el humo de un cigarro
y canta, lejos, una aprendiz de arias,
la desolación de la señora Butterfly en quimono
Tu cadera se asemeja a tu cintura
cuanto la cuenca del ojo a su órbita
-nada sería la una sin la otra-
Espera con la respiración anhelante
que ejecutes la petición que te ha hecho
para poder admirar sin ser visto
la simetría de tus nalgas
maquilladas con polvos de arroz
Su voz en tu oído
Tu giro tras su voz
Tus nalgas blancas
Un suspiro azul
Así es la tarde y cuando la lluvia
hace su aparición
-como esperma bajado del cielo-
se escucha la algarabía de las hojas
las carreras en el asfalto
las risas de las chicas
los desafíos de los muchachos
y una alegre canción de marineros
que habrán de zarpar esa misma madrugada
Él surge de tras la cortina de terciopelo
y al llegar hasta ti te acaricia el cuello
como si fuera tallo de narciso
y cuerpo de serpiente
y tú siseando lo envuelves con tus brazos
y muerdes su boca hasta hacerle daño
Arde la noche entre tus muslos
y entre los suyos parece su falo hacho ardiente
hacho que se consume con tu aceite
dentro de ti, iluminándote
Una misma hoguera sois
Un mismo fuego que abrasara el tiempo
hasta que la madrugada lo enfría todo
y él se marcha hacia la guerra
y tú te quedas tumbada
soñando un verso que empezara
habib, habib, amado mío...
 

Ensayo

Tags : Atrofias Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 05/05/2019 a las 19:49 | {0} Comentarios


Se ha echado a las espaldas
la decisión de emprender el viaje
Antes ha pensado la palabra alforja
y al desecharla no ha sentido un pesar mayor
que la visión de un pequeño lagarto muerto
a mitad de un camino
la tarde anterior
cuando sabría que volvería.
El viaje se le transforma en un espacio
que recorre la espina dorsal del mundo
(para todo hombre su mundo es el mundo)
y por lo tanto el viaje consiste en enfrentar éste
con el de los otros.
Vieja y viaje soportan una homofonía atroz
como su piel despellejada por la enfermedad
descansa en la idea última de la renovación
simbolizada en la muda de la serpiente
(que al fin y al cabo es la muda del saber).
Saber implica mudar
Viajar implica dejar.
Envejecer conlleva descubrir la lentitud
y el cuerpo desnudo.
Ahora ha de calzarse
y tras dejar abierta la puerta de su casa
(siempre cerrada)
adentrarse en el cañón del río Fish
donde dicen que se encuentran
las huellas más audaces de la gravedad en la piedra.
Quizá llegué a hacerse cauce
Quizá descubra la solidez de la bóveda.
Ahora 

Ensayo

Tags : Atrofias Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 03/05/2019 a las 13:52 | {0} Comentarios








Búsqueda

RSS ATOM RSS comment PODCAST Mobile