EL:
Era mi propia esperanza. Era el árbol, menos si quieres, te lo admito, era un arbusto; puedo aceptar que no llegaba a matorral. ¡Qué más da el tamaño! Me llamas miserable ¿cómo tienes los santos cojones de llamarme miserable? ¿qué superioridad moral es ésa? ¿Tú nunca fuiste miserable? ¿Tú nunca has cometido un acto impuro? Impuro digo con respecto a tu sentido de la pureza que ha de ser muy elevado, muy exquisito, si tienes la indecencia de llamarme a mí miserable y quedarte ahí como un pasmarote, como si ese silencio fuera un bastión inexpugnable.
Él come un trozo de mortadela.
Otro se mantiene callado con una tensión en todo evidente en su boca.
Preludio.
OTRO:
Se hace tarde.
Él se levanta de la silla. Se acerca a una puerta. Apoya la cabeza en ella. Se queda un rato así.
OTRO:
Se hace tarde.
Él se quita un anillo y lo deja encima de la mesa, junto a la mortadela.
OTRO: (Lo coge. Lo mira)
No creo que me den mucho por esto.
Él se pone una cazadora demasiado antigua. Se va.
OTRO: (Se pone el anillo en el dedo meñique de la mano izquierda)
No, no es suficiente.
Era mi propia esperanza. Era el árbol, menos si quieres, te lo admito, era un arbusto; puedo aceptar que no llegaba a matorral. ¡Qué más da el tamaño! Me llamas miserable ¿cómo tienes los santos cojones de llamarme miserable? ¿qué superioridad moral es ésa? ¿Tú nunca fuiste miserable? ¿Tú nunca has cometido un acto impuro? Impuro digo con respecto a tu sentido de la pureza que ha de ser muy elevado, muy exquisito, si tienes la indecencia de llamarme a mí miserable y quedarte ahí como un pasmarote, como si ese silencio fuera un bastión inexpugnable.
Él come un trozo de mortadela.
Otro se mantiene callado con una tensión en todo evidente en su boca.
Preludio.
OTRO:
Se hace tarde.
Él se levanta de la silla. Se acerca a una puerta. Apoya la cabeza en ella. Se queda un rato así.
OTRO:
Se hace tarde.
Él se quita un anillo y lo deja encima de la mesa, junto a la mortadela.
OTRO: (Lo coge. Lo mira)
No creo que me den mucho por esto.
Él se pone una cazadora demasiado antigua. Se va.
OTRO: (Se pone el anillo en el dedo meñique de la mano izquierda)
No, no es suficiente.
Ventanas
Seriales
Archivo 2009
Cuentecillos
Escritos de Isaac Alexander
Fantasmagorías
Meditación sobre las formas de interpretar
¿De Isaac Alexander?
Libro de las soledades
Colección
Apuntes
Archivo 2008
La Solución
Reflexiones para antes de morir
Aforismos
Haiku
Recuerdos
Reflexiones que Olmo Z. le escribe a su mujer en plena crisis
Sobre las creencias
Olmo Dos Mil Veintidós
El mes de noviembre
Listas
Jardines en el bolsillo
Olmo Z. ¿2024?
Saturnales
Agosto 2013
Sobre la verdad
Citas del mes de mayo
Rapsodia en noviembre
Reflexiones
Sincerada
Mosquita muerta
Marea
Sinonimias
El Brillante
El viaje
No fabularé
Cartas a mi padre
El espejo
Desenlace
Perdido en la mudanza (lost in translation?)
Velocidad de escape
La mujer de las areolas doradas
La Clerc
Derivas
Biopolítica
Lecturas en alta voz
Asturias
Sobre la música
Carta a una desconocida
Las manos
Tasador de bibliotecas
Archives
Últimas Entradas
Enlaces
© 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019, 2020, 2021, 2022, 2023, 2024, 2025 y 2026 de Fernando García-Loygorri, salvo las citas, que son propiedad de sus autores
Teatro
Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 03/06/2015 a las 16:57 |