Inventario

Revista literaria y artística escrita y dirigida por Fernando Loygorri
Había escrito muchas cosas.
Las he borrado todas.
De repente todo desaparece.
O alguien se lo lleva todo.
Como el 23 de diciembre cuando unos ladrones entraron en mi casa mientras mi hija y yo dormíamos y se llevaron, entre otras muchas cosas, mi trabajo.
¿En manos de quién están mis poemas, mis cuentos, mis diarios, mis guiones, mis obras de teatro, mis lucubraciones? ¿Tendrán miedo? ¿Tendrán frío? ¿Se reirán de ellos? ¿Serán maltratados? ¿Serán eliminados?
Os echo de menos. Estáis en mi corazón.
Escribo estas líneas desde un pequeño ordenador que me ha prestado mi hija.
Realmente siento un vacío inmenso.

Diario

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 26/12/2011 a las 22:09 | {0} Comentarios


Silencio
Silencio
He terminado de escribir un prólogo.
Me he duchado.
He ido a por tabaco, papelillos y filtros.
He cogido el coche. He bajado hasta Madrid.
He ido a la gestoría y he dejado unos extractos.
Me he encontrado con Marina.
Me ha hecho regalos por mi cumpleaños y me ha invitado a comer una carne deliciosa y a beber un vino de Somontano.
He vuelto a media tarde y estaba cansado.
He leído/visto un hermosísimo mensaje de Raúl.
He meditado.
Me he quedado medio dormido. He ensoñado.
He despertado cuando iban a dar las ocho.
He tomado una decisión y la he llevado a cabo.
He visto deporte.
He hecho la cena.
He visto un rato de Luna de Avellaneda y se me han saltado las lágrimas por tanta ruptura, por tanto dolor, por tanto encubrimiento, por tan poca comprensión. Cosas así me he dicho. Cosas que te pasaron y que te seguirán pasando.
Me he levantado. Me he sentado aquí y estoy escribiendo esta segunda parte de hoy.

Diario

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 22/11/2011 a las 23:32 | {0} Comentarios


Hoy
Me levanto a las ocho.
El cielo sigue nublado.
Hago el café y preparo el polen.
Bebo el café mientras me hago un cigarrillo.
Leo el pensamiento oceánico.
Medito y oleadas de imagenes vienen y van de mi mente como si quisieran decirme algo.
He de tomar varias decisiones.
Bebo el polen.
Me pongo otro café.
Enciendo el ordenador y cierro las ventanas tras airear la casa.
Repaso la prensa.
Escucho la radio.
Tengo un poco de frío.
Son las nueve y diez.

Diario

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 22/11/2011 a las 09:07 | {0} Comentarios


Arce japonés
Arce japonés
...y me regalé un arce japonés (que recogí el domingo, en un vivero que se encuentra entre Galapagar y Villalba. Me atendió Marzuq y nos dimos la mano y el árbol, aún joven, cupo en el coche y Violeta e Iris -a las que Marzuq creyó hermanas- me ayudaron a llevarlo hasta la terraza y sus hojas caducas alfombraron el suelo del coche) y me levanté por la mañana con el día nublado e hice mis rutinas como si no pasara nada, como si fuera un día normal hasta que decidí que no era un día normal y entonces me entró cierta melancolía porque el día de cumpleaños me produce melancolía y entonces me fui a nadar y nadé con fuerzas y luego me fui a la piscina pequeña y anduve porque mis piernas están perdiendo fuerzas y he decidido que eso no es posible y así las voy a fortalecer caminando bajo el agua, empujando la resistencia del agua, suavemente al principio, poca distancia al principio y así, suavemente, ir fortaleciendo hasta que no me vuelva a ocurrir el no poder subir una cuesta empinadísima en la ciudad de Cuenca de una sola vez (me tuve que parar. Tuve que respirar. Me dolían los glúteos y eso que la nalga izquierda es una auténtica piedra). Volví a casa y descansé y medité y decidí publicar el primer audiolibro en la empresa que junto a Marina Domecq he creado Dom and Loy a la cual publicitaré desde ahora en adelante en estas páginas y a cuya dirección te dirijirás si cliqueas en su nombre y tras muchas dificultades logré colgarlo en la web y ya está ahí, Bartleby, el escribiente de Herman Melville y luego me bebí un vino y descansé y me fui a dormir porque ayer fue mi cumpleaños y cumplí cincuenta y un años y me siento en la edad de aprender y desaprender a un mismo tiempo y deseo, con todas mis consciencias, que la vida siga siendo tan intensa como lo ha sido durante este último medio siglo más uno.
¡Ay, el arce japonés! ¡Qué ganas tengo de verlo crecer!

Diario

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 15/11/2011 a las 10:00 | {0} Comentarios


Ivan Zulueta a la izquierda y Will More durante el rodaje de Arrebato
Ivan Zulueta a la izquierda y Will More durante el rodaje de Arrebato
Esta noche ponen en la 2 de Televisión Española Arrebato de Iván Zulueta, una de las películas emblemáticas de los años 80 en Madrid. La veré sobre todo porque Will More -el actor que interpreta el papel de Pedro- es mi primo Joaquín y Carmen, su hermana, la mujer a la que, según dicen, Antonio Vega dedicó La Chica de Ayer, es mi prima.
Yo recuerdo a Joaquín y Carmen en los años sesenta cuando pasaron alguna vez por casa de mis padres. Yo debía tener unos ocho años y ellos rondaban los veinte. Lo que más me llamaba la atención es que ambos iban vestidos con la moda hippie (tengo la imagen de Joaquín con un amplio sombrero y un abrigo tres cuartos de mujer. Ellos vivían entonces, si no me equivoco, en Londres)) -algo totalmente desconocido en el Barrio de Salamanca de Madrid en aquella década-. Ambos eran hijos de mi tía Carmen, hermana de mi padre.
Es una pena -o no- que en mi casa se hablara nada de ellos y así supe por casualidad, mucho después de ver por primera vez la película, que aquel actor (que tanto se parecía a mi padre) era el Joaquinito que nos visitaba de vez en cuando y del que si no recuerdo mal nuestra madre (o padre) nos advertía: Y no les hagáis (a él y a Carmen) mucho caso que están un poco locos. Y digo una pena porque yo que también me he dedicado al cine -desde el guión- quizás hubiera podido conocerle a él, hablar sobre nuestro mundo, e incluso de su mano llegar a conocer a Iván Zulueta o a Eusebio Poncela o Cecilia Roth.
Así son los secretos de familia: a veces se descubren demasiado tarde y yo lo descubrí cuando Will More había desaparecido del mundo y se había convertido, entre los de su medio, en una leyenda viva que vivía allende los mares.

Buceando un poco he encontrado este artículo escrito por Céfiro y algunas fotos:
...El cineasta vasco [Iván Zulueta] nos ha dejado también este año pasado (murió en 2009). Como tantos otros. Como Antonio Vega. Su película más famosa, Arrebato, estaba interpretada por un actor muy joven, Will More (Pedro en la película) y por Eusebio Poncela. Arrebato es la película del caballo de los ochenta por antonomasia. Zulueta era heroinómano y lo fue hasta su muerte. Como Will More, como Eusebio Poncela y como Antonio Vega. ¿Y qué tiene que ver Antonio Vega con todo esto aparte del común vicio de la heroína? Will More era un esquelético hombre de piel transparente, rostro anguloso y cara de ángel caido. Como Antonio Vega, aunque la historia que vengo a contar tiene más que ver con la hermana de Will More que con el propio Will. Que por cierto no se llama Will More sino Joaquín Alonso Colmenares-Navascúes García Loygorri de los Ríos. Ahí es nada. Su hermana se llamaba Carmen (María del Carmen) y era una de las chicas más guapas que frecuentaba la movida madrileña. Según Alaska, Carmen era como su hermano, blanca, alta y con unos tacones de impresión. Eso lo contaba Rafa Cervera en “Alaska y otras historias de la movida”. Alaska estaba enamorada de Carmen pero Carmen se lió con Antonio Vega (fue un rollo juvenil, un par de meses a lo sumo) y según cuentan fue ella la que inició a Antonio en el peligroso juego de la heroína. Luis Antonio de Villena cuenta algo de todo esto en su fabuloso “Madrid ha muerto”. Para el que quiera una crónica de lo que fue aquello, se lo recomiendo. Se cuenta también que la famosa canción de Antonio, “Chica de ayer” fue inspirada por la hermana de More. Que Carmen fue en realidad la chica de ayer de Antonio. Casi ná. Los More (Will y Carmen) provenían de una familia de alta alcurnia de San Sebastián (de ahí los apellidos). Su familia (sobre todo la de su madre Mari Carmen, muerta a los cuarenta y cuatro años, los García Loygorri de los Ríos) era una de las más adineradas de Donosti pero a los hijos Will y Carmen les tocó vivir los ochenta. Will era por aquel entonces un joven muy atractivo que hizo amistad con Iván Zulueta convirtiéndose en su actor fetiche. Protagonizó varios cortos con él antes de “Arrebato” y también uno con Julio Medem y otro con Almodóvar. A partir de ahí poco, muy poco de Will. La heroína fue devastando al símbolo sexual dejándolo en cenizas e impidiéndole trabajar. Su último trabajo fue en el noventa a las órdenes de Miguel Ángel Toledo. De su paradero poco se sabe. Desapareció sin dejar rastro. Unos dicen que se fue a vivir a Sudamérica y que allí sigue. Otros dicen que lo han visto por Madrid (2008). Y otros que murió. Poco se sabe. Y de su hermana aún menos. Fue un ángel que pasó por Madrid a principios de los ochenta, que enamoró a hombres y mujeres, que fue musa de la canción más importante de la época y que después desapareció. Se la tragó la tierra. Como a su hermano. Como a tantos otros.

Diario

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 04/10/2011 a las 19:36 | {12} Comentarios


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