Inventario

Revista literaria y artística escrita y dirigida por Fernando Loygorri
En ocasiones hay que saber perder (que no es lo mismo que darse por vencido) y admitir (con espíritu deportivo. Con la mirada bien alta) -como siempre digo en mis clases- que nada se puede enseñar y todo se puede aprender. Quien no quiere aprender no se le puede enseñar (en toda su amplia polisemia).
¡Bendita vida que me ha dado unos pocos y valiosísimos amigos con los que sí puedo compartir quejas, anhelos, pensamientos, alegrías, risas, aficiones y encuentros!

Miscelánea

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 02/10/2010 a las 01:15 | {0} Comentarios


¿Dónde estás encuentro? Ese instante vale una vida. Sabes bien de lo que hablas. Conoces el idioma de los labios y el afán que ocultan al quedar a solas. Sabes bien, hombre maduro, recuerdas el primer tacto, el cabello negro y la boca roja -rouge et noir- como recuerdas el entusiasmo ante el arte, el escalofrío ante la belleza, el descubrimiento de la grieta entre la invención y el mundo. Lo recuerdas todo ahora que no lo vives; lo añoras como un sueño que en ocasiones parece volver a tus párpados pero que queda dormido antes de despertar; recuerdas la pasión y eres humano como una leyenda que te contaron cuando contabas veinte años y porque el fuego permanece (no ascuas de ese fuego sino llama, llama que arde y quema, llama azul y violenta, llama que gime, llama que brama) sientes el frío de un calor que nada ni a nadie calienta, que no arde en unos labios, ni quema con su mirada el David de Miguel Ángel, ni quema con su mirada 62 modelo para armar, ni quema con su mirada el pecho de esa mujer, ¡no, no, de esa mujer no, de esa muchacha! Añoras, anhelas, ansías y sobre todo nostalgia.

Miscelánea

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 22/09/2010 a las 13:15 | {0} Comentarios


Mi corazón, mi corazón, palpita esta mañana de sábado
como si lo fueran a arrestar antes de caer la noche
¿quién lo arrestará?
¿a dónde lo llevarán?
Mis pies le susurran, No, el miedo no, No, el vértigo no
y lo pasean por la sala para calmarlo
y le cantan una vieja nana,
Arrorró, arrorró,
cálmate pequeño son,
arrorró, arrorró.
Entonces la nube, la espada, el grito del hombre
que en mitad de la miseria canta,
la dulce bienvenida de las manos,
las uñas recién cortadas
y el fuego amigo que entibia la leche de la vaca
guían al corazón hacia una montaña
desde donde contemplar
los mil corazones que también esta mañana de sábado
temen ser encarcelados antes de que la noche caiga.
Esa multitud de camaradas
desde la cima de la montaña aquietan la desesperanza
y siente una inspiración alta
y gime una levísima tonada
y exclama a la nada,
¡Calma, corazón, calma!

Miscelánea

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 18/09/2010 a las 11:36 | {0} Comentarios


Mmmm...
Suave
vendrá
ahhh
soñaba la destilación de un éxito
Era la palabra
Suave
Suave
luego un ritmo sincopado
más allá de la sintaxis
mucho
aunque nada sea
no exista en realidad
dice
luego digo
como cuando no se entiende bien la, la... frase
así querría
envuelta en
como una mala película ayer por la noche
muy mala
todo efectos sin sentido
entonces volvió y exclamó mmmm...
¿sabes?
¿quieres?
Mañana otra vez
piensa
que las habitaciones iluminadas por neones le producen siempre una gran desazón
Blancura sucia
Algo así
(ahora suspiro)
y la música LA MUSICA LLLLLLLLLLAAAAAAAMMMMMM´´´´´´´´´´ÚSICAAAAAAAAAAAAAAA
más o menos esa era la intención
Desmontan lejos artilugios de feria
unos coches de choque
una pequeña noria
y un pulpo gigantón de brazos muy articulados
más o menos eso era lo que implicaba
mmmmmmmmm....
Más o menos.
Ah, no es un poema.

Miscelánea

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 15/09/2010 a las 12:41 | {0} Comentarios


¡Ché!
Ella dice tener el corazón argentino (cómo subirá la plata cuando lo sepan los Mercados de Valores). Yo lo anuncio para que no más los argentinos sepan que una mujer suspira por sus suspiros. Y no es una mujer cualquiera, ¡ché!

Ella ensueña sobre la fascinación de sus giros, de sus voces profundas, de ese alma argentina, mezcla de españoles, italianos, griegos y mapuches.

¡Ah, argentinos, qué mina os lleváis! Os la describiría con la seca cautela castellana (o quizá me armaría de vos y viste y dai, dai y volteá y agrupá y...) con una sola frase: ella es pulso sutil de mujer.

Si leyera cómo Calamaro ha mandado a tomar por el orto a sus seguidores de twitter.

Si leyera cómo Borges le escribió un poema a las batallas (lo habrá leído y si no, ¡Leelo, nena, leelo!)

Si escuchara al bueno de Cortázar describiendo los fríos de Paris o los esfuerzos de Bioy Casares por desentrañar la última reconstrucción del alma o se enfrascara en Los Siete Locos del Loco Arlt. O si viera al grande de Pampito, El Chino de Córdoba, deslizarse por el ring con alma de bailarín...

O, envidia mía, si yo fuera argentino, rogaría a Dios que me enviara una fortuna para tener la fortuna de traérmela a Buenos Aires y llevarla a pasear por el Cementerio de la Chacarita mientras, linda su mano, arrullo sus oídos con poemas vanos.

¡Argentinos, Dios os visita más de una vez por semana!

Miscelánea

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 25/08/2010 a las 11:09 | {2} Comentarios


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