Inventario

Revista literaria y artística escrita y dirigida por Fernando Loygorri

Desde el silencio de las montañas mis palabras llegan hasta vosotros y las leéis día tras día desde hace ya 18 años.
Las nociones han cambiado. Los viejos somos amargos y nos gusta vengarnos de lo que hemos perdido por eso el poder es gerontocrático (una persona -en los países ricos- suele dejar de ser joven a partir de los 25-30 años si no antes).

¿No sería lo sensato que el poder lo ejercieran los más jóvenes? ¿No permitiría esta posibilidad que las sociedades renacieran y murieran con mucha más frecuencia como ocurre con las plantas que año tras año renuevan en juventud su vejez?

Sí, ya se sabe que el condicionamiento existe. También podemos afirmar que el cerebro es, esencialmente, simple. Incluso podemos admitir que por esa simpleza cerebral es mucho más fácil manipular con una imagen que convencer con una verdad. La palabra pasó de moda como vehículo dialéctico.

Quizás haya sido por este verano que no nos suelta. Un verano que nos agarró con su abrasamiento a principios de mayo y no ha dejado de retorcernos los hurgalios con una constancia que no puede ser más que obra de ese dios del antiguo testamento, ese ser prepotente, mal hablado y cruel del que yo siempre he sentido que no podía ser dios sino como mucho un diablo, torpe y cruel como suele serlo el Mal disfrazado de bien.

No era este tema del que quería haber escrito en este primer artículo de septiembre. Pesa mucho la miseria moral y material de la actualidad. Justamente hoy un partido nazi ha ganado las elecciones en un land  alemán, el de Sajonia-Anhalt. Sólo han pasado 79 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Es estadísticamente seguro que en Sajonia-Anhalt existe un ser humano de más de ochenta años que, según los stándares de la moderna taxonomía, pertenece a eso que se llama raza judía o pueblo judío. ¿Cómo se sentirá una judía de Magdeburg hoy tras leer la noticia mientras desayuna una tostada con mantequilla hecha con leche de vaca frisona?

"¡Eh, amigo! ¡Cómo estás esta mañana!/ ¿Recuerdas algo de lo que te ocurrió ayer?/ Ya sé que no te importa./ Te pierdes por la noche./ Caminas por el día / y vas en busca de tu ser." (Letra de Señor Troncoso del grupo Triana de su disco Hijos del agobio).

Ya queda poco para el estallido. Ya han vuelto. Preparémonos.

¡Por el humanismo!
 

Ensayo

Tags : Meditación sobre las formas de interpretar Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 07/09/2026 a las 13:12 | Comentarios {0}








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