Disiente del aire
Aguanta en la cuesta la última respiración
Sabe la mirada de la yegua
(yegua baya de ojos glaucos
¿será Atenea en los montes de Iberia
un anochecer de junio
recordándole que ella nació partenogenéticamente?
A su lado un borrico
de tiernos ojos negros
es el guardián de su grupa)
No puede alejarse
Sabe que el domingo es un estado transitorio
de ámbar y tiempo
No puede alejarse
de la luminosidad naranja
La llave está tras las montañas
La yegua se acerca un poco más
justo hasta el límite que a ambos los separa
muro de piedra y metal
Disiente del aire
porque sabe que esto ya pasa
Disiente del aire porque a través de los ojos de la yegua
se vio en un instante de mil novecientos setenta y nueve
en el salón de una casa campestre
cuando el invierno hacía de las suyas
la amistad se mostraba orgullosa
los cipreses eran ateos
en la lejanía se adivinada el futuro
y aún no sabía que vivir era esto
Sabe que no podrá retener el aire en sus pulmones
La yegua baya no se aleja
Le llama la memoria
Se agitan los dedos
Al renegar del carbono
abre la boca
Al inspirar
la vida entra gaseosa
Aguanta en la cuesta la última respiración
Sabe la mirada de la yegua
(yegua baya de ojos glaucos
¿será Atenea en los montes de Iberia
un anochecer de junio
recordándole que ella nació partenogenéticamente?
A su lado un borrico
de tiernos ojos negros
es el guardián de su grupa)
No puede alejarse
Sabe que el domingo es un estado transitorio
de ámbar y tiempo
No puede alejarse
de la luminosidad naranja
La llave está tras las montañas
La yegua se acerca un poco más
justo hasta el límite que a ambos los separa
muro de piedra y metal
Disiente del aire
porque sabe que esto ya pasa
Disiente del aire porque a través de los ojos de la yegua
se vio en un instante de mil novecientos setenta y nueve
en el salón de una casa campestre
cuando el invierno hacía de las suyas
la amistad se mostraba orgullosa
los cipreses eran ateos
en la lejanía se adivinada el futuro
y aún no sabía que vivir era esto
Sabe que no podrá retener el aire en sus pulmones
La yegua baya no se aleja
Le llama la memoria
Se agitan los dedos
Al renegar del carbono
abre la boca
Al inspirar
la vida entra gaseosa
Ventanas
Seriales
Cuentecillos
Archivo 2009
Escritos de Isaac Alexander
Fantasmagorías
Meditación sobre las formas de interpretar
¿De Isaac Alexander?
Libro de las soledades
Colección
Apuntes
Archivo 2008
Reflexiones para antes de morir
La Solución
Aforismos
Haiku
Recuerdos
Reflexiones que Olmo Z. le escribe a su mujer en plena crisis
Sobre las creencias
Olmo Dos Mil Veintidós
El mes de noviembre
Listas
Jardines en el bolsillo
Olmo Z. ¿2024?
Saturnales
Agosto 2013
Sobre la verdad
Citas del mes de mayo
Rapsodia en noviembre
Reflexiones
Sincerada
Mosquita muerta
Marea
Sinonimias
El Brillante
El viaje
No fabularé
Cartas a mi padre
El espejo
Desenlace
Perdido en la mudanza (lost in translation?)
Velocidad de escape
La mujer de las areolas doradas
La Clerc
Derivas
Biopolítica
Lecturas en alta voz
Asturias
Sobre la música
Carta a una desconocida
Las manos
Tasador de bibliotecas
Archives
Últimas Entradas
Enlaces
© 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019, 2020, 2021, 2022, 2023, 2024, 2025 y 2026 de Fernando García-Loygorri, salvo las citas, que son propiedad de sus autores
Ensayo
Tags : Atrofias Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 10/06/2019 a las 13:05 |