Inventario

Página de Fernando Loygorri

...entonces Dios me viene a visitar.

Dios nunca visita con aspavientos, ésos

-digámoslo así-

se los dejamos a los hombres.

Entonces Dios, digo,

en una de sus máscaras

se acerca en la mañana y pía en mi oído

la anunciación de Venus

Melancolía de la llama blanca

Exaltación del eco

cuando repaso las uñas de Dios

que crecen al final de mis dedos

Ya no le oro

porque él en su infinita distancia

no distingue -por falta de interés-

entre el rezo y la paja

Tan superior a nosotros

olvidó nuestras lenguas

-siendo como es que en cualquier momento

en cualquier eón las podría recordar en el tiempo más cercano

al principio de incertidumbre-

Por eso, viejo eremita en el monte Ararat,

sé que Él no me supone siquiera

Debemos así criarnos solos

alimentar solos nuestra fe

desesperarnos del silencio jocoso

de Aquél que antes del Big-Bang

decidió el Big-Bang

como quien decide

aquí en nuestra tierra

una mañana cualquiera

en cualquier lugar del mundo

en cualquier cultura del mundo

atraído por cualquier tipo de clase social

dedicado a cualquier labor que le provea sustento

(a él y a los suyos si es que tiene otros seres que dependen

de él y que aún son incapaces de saber

que para vivir hay que someterse

bajar la testuz

armarse de un valor cobarde

callar las más de la veces

llorar a solas

en las largas noches de los inviernos de nuestras vidas

y a la mañana siguiente

como si la vida acabara de empezar

en el eterno retorno

en la angustia retornada

en la faz del ictus cerebral

pensar en mitad de la cocina

no pensaba morir este día,

pensar ese pensamiento y morir;

decía esos que aún no son capaces

de reconocer ese pensamiento

como una de las constantes de la vida)

decida -pensaba- hacerse un café

con unos panecillos tostados

y untar en ellos mantequilla con sal

mientras en el Aparato de la Luz Prodigiosa

alguien se lleva las manos a la cabeza

ante la magnitud de la matanza

Cuando Dios me viene a visitar

(si alguna de las distancias infinitas de Dios

se acerca alguna vez a mi membrana)

caen chuzos de punta

los caminos están deshabitados

y siento al caer rendido

en ninguna parte

que sigo teniendo miedo

que jamás el miedo dejó de acompañarme

como una fiera esquiva

camuflada en la enramada

mirándome sin pestañear

esperando, tan sólo,

como desde hace tantos años,

el momento de echárseme encima

para acabar para siempre conmigo y consigo

Ensayo

Tags : Atrofias Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 26/04/2019 a las 00:41 | {0} Comentarios


Veremos si la indiferencia se puebla de fantasmas
No dejes de mirarnos
Sabemos que la luna
camina tras las nubes
y este ensayo tiene restos
Cantemos entonces
Ahora en la noche
Sobre la tierra que un día pisaron los otros

Ensayo

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 19/04/2019 a las 23:20 | {0} Comentarios


Pour toi


Alberga una pequeña cordura:
nunca fue dado a los negocios
Sobre la forma de pensar
se deja llevar por sus propios impulsos
como si un mar fuerte como los océanos
arrastrara en su resaca formidable
vestigios de ideas que quizá murieron
La vida pasa pronto
no hay por qué acelerar su paso

Alberga la diminuta dentadura
de un eslabón perdido
Captura con las manos gafas
esencias del primer verdor
y cuando se abraza al árbol y escucha su respiración
se deja llevar por un viejo romance cantado en español
La vida pasa pronto
no hay por qué acelerar su paso

Y así, llegando a la orilla,
va descubriendo que la forma perfecta
es un aliciente para vivir
como lo es la voz de la amiga
y su añorado acento francés
o los ojos verdes de aquella mujer
que vive no más lejos de cuarenta mil metros
y que anda prometiéndole una vez más su abrazo
La vida pasa pronto
no hay por qué acelerar su paso

Aliciente es descubrir el ritmo de las olas en una aliteración
tan antigua como la roca
o sentarse un día más ante un teclado borroso
(porque el símbolo de las letras de tanto pulsarlos
ha ido desapareciendo y ahora escribe como si fuera un estudiante de mecanografía)
y desenvolver con cuidado la idea que venía durmiendo
desde ayer...
La vida pasa pronto
no hay por qué acelerar su paso

Ahora escucha las campanillas
y los violines de una melodía contagiosa
que acompaña la narración de un amor inextinguible
y aunque sus dedos están fríos
(el frío no es la muerte)
quisiera transmitir todo el calor de este pensamiento
La vida pasa pronto
no hay por qué acelerar su paso

Vuela, querida -habla quien escribe a la amiga-,
más allá de tu razón
Sobre el pico de las montañas
hay una sonrisa (sunrise)
que estalla como rayos luminosos
y mientras tengas la imaginación de la química cerebral
podrás imaginar un baile en un parque
la sencillez de dos dedos enlazados
la cordura de desnudarse despacio
la belleza del frescor de las sábanas en verano
Mira -sigue diciéndole a la amiga-
los brotes de la primavera (primer verdor)
con los ojos inmensos del niño que contempla por vez primera
a una gallina poniendo un huevo
La vida pasa pronto
no hay por qué acelerar su paso

Canta una canción
Abre bien la boca cuando cantes
Aspira con fuerza el aire que viene de la otra faz del mundo
tras haber vencido el efecto Corioli
Déjate llevar por ese último abrazo
(está ahí, ahí, ahí está, cógelo)
y toma el aperitivo frente
a la vieja fortaleza
que abandonó entre llantos un viejo califa
La vida pasa pronto
no hay por qué acelerar su paso

Alberga  algo del canto de los bardos
Sabe a almendra y cedro
Mira a lo lejos
Escribe con los ojos abiertos
Navega por las notas de un saxo tenor
Resuelve ecuaciones imposibles
Come habas aunque las tuviera prohibidas el bueno de Pitágoras
Ahora te abraza
porque la música tiene algo de festival de la carne
La temperatura ha subido
No hace falta la luz de la lámpara
Recogerá la ropa
Tenderá una colcha
La veleta está en lo alto del campanario
El pianista se sabe la armonía
Canta, a lo lejos, una pastora
La Arcadia nunca estuvo lejos
La vida pasa pronto
no hay por qué acelerar su paso
 

Ensayo

Tags : Atrofias Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 13/04/2019 a las 15:04 | {5} Comentarios




...que los libros muerden para no ser escritos pero que si aún así te empeñas y estás dispuesto a soportar los mordiscos, desde este mismo momento ya eres... 

 

Miscelánea

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 07/04/2019 a las 01:54 | {0} Comentarios


 
Al sol que quema
el agua, condensada
en nube, calma
 

Poesía

Tags : Haiku Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 23/03/2019 a las 19:49 | {0} Comentarios


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