Noviembre 1991
Lluéveme mientras sueñe la canción
de donde todas las demás vienen.
Y así descánsame transformando
a las olas en sólo agua y sales,
en tan sólo movimiento.
Decidme si la paz es esto,
un reino neutro sin profundas simas,
allá donde los peces se dicen abisales.
Sean pues, sean...
camino el de cada ser humano,
huellas sin igual, sean, vamos...
sean espirales o círculos perfectos,
se llamen alegorías o se bailen sean,
abandonemos la nave que nos lleva
y nademos contracorriente a donde la corriente sea.
Sea lluvia, mágica palabra, la gota resbalada por mi
rostro a la luz
de cualquier mañana; sea ella la única
con derecho a detenerme en mi marcha.
Y sin embargo no hablemos,
haced lo que os plazca,
naced, morid, bebed, sed;
no, no hablemos. Así dormidos
la luna no ilumina nada.
Rincón, suave almohadón de infancia cubierto,
rincón umbrío, hueco en el roble, bahía.
Rincón de la tarde...
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