Escrito por Isaac Alexander antes de meterse entre pecho y espalda un puré de calabaza, manzana, patata, cebolla, un par de ajos y aceite de oliva y como postre un helado de dulce de leche. Todo esto muy cerca del Río Negro y antes del deshielo.
Estaba acompañado por su nueva amante La Matutes y por un par de amigas de juventud. Dicen que se les veía felices.
Mi aparente incapacidad para entender los problemas del mundo manifiesto.
Aun así querría dejar constancia de un par o seiscientas cincuenta cosas:
No tengamos miedo porque el miedo sólo tiene como base el pasado, lo conocido.
Cuando se reúnan en Davos los magnates, profetas, usureros... que les follen por trás y sin pasión.
(de momento hasta aquí quería decir)
Aun así querría dejar constancia de un par o seiscientas cincuenta cosas:
No tengamos miedo porque el miedo sólo tiene como base el pasado, lo conocido.
Cuando se reúnan en Davos los magnates, profetas, usureros... que les follen por trás y sin pasión.
(de momento hasta aquí quería decir)
Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 12/02/2012 a las 13:34
|
{0}
Ventanas
Seriales
Carta a una desconocida
Cuaderno de Paris
El Brillante
El espejo
El viaje
Fragmentos sonoros
La mujer de las areolas doradas
La Solución
Listas
Meditación sobre las formas de interpretar
No fabularé
Perdido en la mudanza (lost in translation?)
Sobre la música
Sobre las creencias
Tríptico de los fantasmas
Velocidad de escape
¿De Isaac Alexander?
Archives
Últimas Entradas
© 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012 Fernando García-Loygorri, salvo las citas, que son propiedad de sus autores