¿Sobre qué esquema de tiempo responderás a esta pregunta?
¿Cuánto dura el amor que se ha tenido y se ha perdido?
Y la actitud ¿Cuánto dura?
La selva se volvió ordenada cuando la razón la convirtió en jardín.
Las piernas que se enredan.
La boca que saliva.
La nieve picotea las agujas de los pinos.
Todo el paisaje ha cambiado.
La estela última se va desdibujando hasta convertirse en tierra de camino.
Vuelva a ti.
Eras de miel de eucalipto, con ese fondo a alcohol que deja en la garganta.
Eras la duración del mañana.
Porque el mañana es infinito.
¿Cómo se describe de frente y de perfil simultáneamente?
La pintura puede convertirse en atemporal. En la literatura sólo se pueden conseguir sincronicidades.
Vuelve pura, como el agua de la montaña que atravesasteis cuando erais niños y no sabíais que hay recuerdos que permanecen siempre.
¿Cuánto dura siempre?
¿Cuánto dura la caricia en tu cabello?
¿Cuánto dura la elevación de este silencio? ¿Hasta dónde se eleva? ¿Cuándo se calma?
Mérito tuyo será haberle besado.
Y mérito tuyo será abandonarle ahora.
La luna se escapó una noche de las fauces del día.
La luna se forjó en rojo cuando tú le despedías.
El tiempo no es más que una encadenación arbitraria de momentos.
No preguntes entonces. Déjale ir. Deja que no vuelva la vista. No obligues a tu pensamiento a que esboce un deseo. Déjale marchar como ya hiciste en otras ocasiones.
La vida pasa y vuelve y se desintegra.
Dejarle marchar es hacerle libre.
Sabes que la pregunta no ha sido respondida y aún así sientes la satisfacción de la tarea cumplida.
Le pedirás un romance.
Y luego una silva.
Y más tarde un soneto.
Y al final, como una broma, le sugerirás una quintilla.
Hasta el mañana.
¿Cuánto dura el amor que se ha tenido y se ha perdido?
Y la actitud ¿Cuánto dura?
La selva se volvió ordenada cuando la razón la convirtió en jardín.
Las piernas que se enredan.
La boca que saliva.
La nieve picotea las agujas de los pinos.
Todo el paisaje ha cambiado.
La estela última se va desdibujando hasta convertirse en tierra de camino.
Vuelva a ti.
Eras de miel de eucalipto, con ese fondo a alcohol que deja en la garganta.
Eras la duración del mañana.
Porque el mañana es infinito.
¿Cómo se describe de frente y de perfil simultáneamente?
La pintura puede convertirse en atemporal. En la literatura sólo se pueden conseguir sincronicidades.
Vuelve pura, como el agua de la montaña que atravesasteis cuando erais niños y no sabíais que hay recuerdos que permanecen siempre.
¿Cuánto dura siempre?
¿Cuánto dura la caricia en tu cabello?
¿Cuánto dura la elevación de este silencio? ¿Hasta dónde se eleva? ¿Cuándo se calma?
Mérito tuyo será haberle besado.
Y mérito tuyo será abandonarle ahora.
La luna se escapó una noche de las fauces del día.
La luna se forjó en rojo cuando tú le despedías.
El tiempo no es más que una encadenación arbitraria de momentos.
No preguntes entonces. Déjale ir. Deja que no vuelva la vista. No obligues a tu pensamiento a que esboce un deseo. Déjale marchar como ya hiciste en otras ocasiones.
La vida pasa y vuelve y se desintegra.
Dejarle marchar es hacerle libre.
Sabes que la pregunta no ha sido respondida y aún así sientes la satisfacción de la tarea cumplida.
Le pedirás un romance.
Y luego una silva.
Y más tarde un soneto.
Y al final, como una broma, le sugerirás una quintilla.
Hasta el mañana.
Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 27/01/2012 a las 17:58
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