El día 30 de junio a las diez de la noche en La Casa Encendida de Madrid estreno la adaptación para la radio de la película El Exorcista. Es una producción de Radio Nacional de España y se emitirá por la radio.
Si estás en Madrid y quieres ir a la lectura, la entrada es libre hasta completar aforo. La adaptación la he escrito yo y también dirijo a los actores en los ensayos. Están siendo unos días intensos y hermosos. Me gusta el mundo de los ensayos.
Al mismo tiempo camino por mí en una exaltación extraña. Busco medidas y encuentro torrentes.
Lo ocurrido en los últimos 23 días es salvaje. No sé decirlo de otro modo.
Me pregunto sobre el bien y leo sobre el mal. Atiendo mis pálpitos. Me tumbo y salen recuerdos tapados hace mucho. Duermo con una profundidad extraña.
La sensibilidad a flor de piel. Los miedos antiguos.
El orden del mundo me lanza al Mal desde muchos puntos de vista y resulta que el Mal tiene tantas caras que muchas veces el Mal no es tal (o puede no serlo).
En cinco días me reencuentro con amigos de siempre. Y tiemblo en una tarde calurosa. También advierto extrañas presencias que turban mi ánimo hasta dejarme agotado (en mí mismo probablemente)
Bendigo a las gentes, las plantas y las piedras. Intento -si se quiere- volverme más espiritual.
Cinco días son sólo la mitad de los diez que se necesitan para cambiar el mundo.
La lluvia cayó ayer como tormenta.
No puedo, de momento, decir más.
Podría hablar del tiempo para terminar este escrito y seguir luego escribiendo mi novela.
Si estás en Madrid y quieres ir a la lectura, la entrada es libre hasta completar aforo. La adaptación la he escrito yo y también dirijo a los actores en los ensayos. Están siendo unos días intensos y hermosos. Me gusta el mundo de los ensayos.
Al mismo tiempo camino por mí en una exaltación extraña. Busco medidas y encuentro torrentes.
Lo ocurrido en los últimos 23 días es salvaje. No sé decirlo de otro modo.
Me pregunto sobre el bien y leo sobre el mal. Atiendo mis pálpitos. Me tumbo y salen recuerdos tapados hace mucho. Duermo con una profundidad extraña.
La sensibilidad a flor de piel. Los miedos antiguos.
El orden del mundo me lanza al Mal desde muchos puntos de vista y resulta que el Mal tiene tantas caras que muchas veces el Mal no es tal (o puede no serlo).
En cinco días me reencuentro con amigos de siempre. Y tiemblo en una tarde calurosa. También advierto extrañas presencias que turban mi ánimo hasta dejarme agotado (en mí mismo probablemente)
Bendigo a las gentes, las plantas y las piedras. Intento -si se quiere- volverme más espiritual.
Cinco días son sólo la mitad de los diez que se necesitan para cambiar el mundo.
La lluvia cayó ayer como tormenta.
No puedo, de momento, decir más.
Podría hablar del tiempo para terminar este escrito y seguir luego escribiendo mi novela.
Ventanas
Seriales
Carta a una desconocida
Cuaderno de Paris
El Brillante
El espejo
El viaje
Fragmentos sonoros
La mujer de las areolas doradas
La Solución
Listas
No fabularé
Perdido en la mudanza (lost in translation?)
Sobre la música
Sobre las creencias
Tríptico de los fantasmas
Velocidad de escape
¿De Isaac Alexander?
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