En ese escalón
se ve una mancha
La mujer muy joven
está grávida
Apúrate
se dice mientras camina
Entre en el andén y el vagón
cayó una lágrima
Apúrate
piensa y se sienta
en una librería
Dicen
o callan
o miran
Apúrate quizás así
vuelvas a recordar
Pensaba No existe el perdón
existe el olvido
no se puede perdonar
porque el daño se causó en ese instante
no se puede perdonar un instante
si no se olvida al momento
Apúrate
cuesta abajo
respira
ya el atardecer se ha vuelto oscuro
y una ráfaga de viento
ha despertado en los vencejos
su apetito
Aún quedarán mosquitos
Apura el día
detén el ansia
la noche llega
se ve una mancha
La mujer muy joven
está grávida
Apúrate
se dice mientras camina
Entre en el andén y el vagón
cayó una lágrima
Apúrate
piensa y se sienta
en una librería
Dicen
o callan
o miran
Apúrate quizás así
vuelvas a recordar
Pensaba No existe el perdón
existe el olvido
no se puede perdonar
porque el daño se causó en ese instante
no se puede perdonar un instante
si no se olvida al momento
Apúrate
cuesta abajo
respira
ya el atardecer se ha vuelto oscuro
y una ráfaga de viento
ha despertado en los vencejos
su apetito
Aún quedarán mosquitos
Apura el día
detén el ansia
la noche llega
Ventanas
Seriales
Carta a una desconocida
Cuaderno de Paris
El Brillante
El espejo
El viaje
Fragmentos sonoros
La mujer de las areolas doradas
La Solución
Listas
No fabularé
Perdido en la mudanza (lost in translation?)
Sobre la música
Sobre las creencias
Tríptico de los fantasmas
Velocidad de escape
¿De Isaac Alexander?
Archives
Últimas Entradas
© 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012 Fernando García-Loygorri, salvo las citas, que son propiedad de sus autores