Silencio

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 07/09/2016 a las 18:47

Los días. Manos heridas. No escucha música. Tan sólo lo inevitable: un coche, un martillo neumático, el llanto de un bebé, voces. Ha acallado su pensamiento. No ha necesitado largas sesiones de meditación. No ha supuesto un gran esfuerzo. Ahora por ejemplo ha sido la puerta de un garaje y justo ahora es un crujido. La espera es silencio también, se dice. Se mira los dedos cubiertos de ampollitas y sabe que el picor le anima  a rascarse y sabe que rascarse es el grito del tacto y ese gritar el tacto rompería el silencio. Romper el silencio. Romper el vacío. Silencio ahora. Silencio en la lectura. ¿Cómo -se pregunta- un genio de la literatura como Goethe no valora el silencio en su Fausto? ¿Horror vacui? Discursos. Algarabía. Música. Ruido (por ejemplo el motor de la nevera) o sonido como el agua cuando se vierte en el vaso de vidrio. ¿No valora Goethe el silencio como el músico cuando compone? ¿Por qué hablan tanto? ¿Por qué desarrollan tanto lo que hablan? ¿Tan largo es lo que hay que expresar? Tiene la piel seca entre los dedos y cuando se aplica una pomada -que contiene nitrato de plata- le escuece la piel, enrojece, quema... y no cura y las ampollitas van tomando un color amarillento víctimas del pus (de la pus) y cuando alguna se rompe es como un resquebrajarse el silencio porque cree escuchar el sonido de la piel seca abriéndose y un manantial de pus desbordándose unos milímetros de la esfera que lo contenía. Porque está en el silencio. Porque su imaginación aviva voces. Ahora ha sido los cantos de los pájaros que celebran el descenso de la temperatura. El sol debe sonar en su caída, se dice. La tierra debe sonar en su rotar, se dice. Y piensa en el sonido del Alma del Mundo que permanece callado desde que la ciencia arrasó con todo.
Imaginación 23. Perteneciente a la Serie fotográfica Espasmos de Olmo Z realizada en fecha desconocida
Narrativa | Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 07/09/2016 a las 18:47 | {0}