Respuesta a una trituradora asfáltica

Redactado por Fernando García-Loygorri Gazapo el 26/08/2026 a las 11:28

Estela de Baal con un rayo encontrada en las ruinas de Ugarit
Se refleja y se seca. Tras el verano quedaron los sarmientos como el sonido de un órgano de iglesia que se lamentara por la muerte de su dios.
Se refleja y se seca. Tuvo que ser la voz la que gritara no una llamada de auxilio sino una petición de compasión.
Volverá la madrugada.
Se harán lazos en el pelo.
Habrá una comba en algún sitio y unas niñas con ganas de saltar.
Alguien, por fin, dejará de rezar.
Sabe que el mar ruge cada tanto y que las llagas, con los cuidados precisos, van sanando; a veces los remedios han de ser drásticos y durante un tiempo el dolor se puede hacer insoportable.
Se refleja y se seca. Es la roca que linda con el agua en el acantilado. Déjala volar. El sol está muy lejos. Quedan miles de años por llegar.
Rebota y se aleja y vuelve. Intervalos. Vale (que significa fin).
¡Cuántas dudas cincuenta y tres años después!
¡Cómo no supo que todo estaba hecho desde hacía tres mil años!
Sabe que el río está seco y que en los lodazales del Danubio han aparecido dos soldados nazis junto a su moto de guerra con sidecar.
¡Porque yo os digo que son ésas señales del Juicio Final, signos del Apocalipsis!  (gritaría un nabib en la moderna ciudad de Ulm).
Sabe que llegarán las horas de la tarde y que quizá mañana no amanezca nunca.
 
Narrativa | Escrito por Fernando García-Loygorri Gazapo el 26/08/2026 a las 11:28 | {0}