Bello lo oscuro ahora que lo bello no es sólo lo bonito. Yo os exhorto: amad lo oscuro. Tuve la experiencia no hace mucho. Supe de la noche oscura; una noche de la mente (antiguamente llamada alma) y también del cuerpo. Sensaciones de tibieza y paz me acompañaron al sentir lo oscuro en el todo.
¡Amad lo oscuro! os lo ruego. Deteneos cuando la tarde expira el último aliento de luz que da paso a esa azulidad que se va volviendo marina y que a veces, en momentos extraordinarios, puede alcanzar cotas de malva. ¡Amad lo oscuro porque la vida es breve! ¡Amad lo oscuro! ¡Irradiadlo!