Que sepas que el camino no es el mismo sin ti; es tan distinto que ya no quiero ir. He probado a hacerlo de noche cuando la luna ilumina algo y deja lo demás en la penumbra y ni aún así.
Ausencia tuya en mí. Ausencia de mis pasos. Ausencia de latidos. Ausencias por venir.
Desde que ya no estás la belleza del mundo ha perdido.
Desde que sé que no volverás me tumbo por las tardes.
Sí, lo sé, al haberte convertido en Alma del Mundo sólo te puedo mirar de reojo. Sólo quería que lo supieras, pequeño y amado amigo mío.
Nos gustaba esta luz. Ibas a paso ligero. Desespero.